Cuándo cambiar la correa de distribución

La correa de distribución es la pieza encargada de la sincronización del funcionamiento del motor, tanto diésel como de los de gasolina. La misión principal de la correa de distribución es la de sincronizar el movimiento de las válvulas, pistones, árbol de levas y piñones con la rotación del cigüeñal, de ahí su gran importancia. Es un elemento de nuestro coche al que no solemos prestar especial atención hasta que alguien nos lo nombra o nos explica su vital importancia.

El seguimiento preventivo del estado de la correa de distribución y la sustitución de la misma cuando sea necesario, no es cosa baladí ni algo que debemos dejar pasar, puesto que su desgaste prematuro o rotura puede acarrear averías irreversibles o de alto coste en nuestro vehículo.

Existen tres tipos genéricos diferentes de distribución instalada en los vehículos, que antes de nada debemos conocer:

  • Distribución por engranajes: este tipo de distribución es el menos empleado y no suele precisar de mantenimiento ni sustitución de la correa.
  • Distribución por cadena: este sistema es empleado por cierto tipo de vehículos ya que no requiere ni suele sustituirse la correa, aunque se recomienda por prevención cambiarse a partir de los 350.000 Km de uso.
  • Distribución por correa dentada: este es el sistema más común de todos y requiere de un seguimiento, mantenimiento y sustitución de la correa según especificaciones de cada fabricante para evitar su rotura.

Conocido todo esto, lo que nos queda ahora es saber qué tipo de correa de distribución tiene nuestro coche o vehículo para actuar según requiere cada caso concreto.

Si tu vehículo lleva instalada una distribución por correa dentada o cualquier otro y aún o sabes cómo actuar, no te preocupes, nosotros te vamos a dar una serie de consejos y pautas para que no tengas ningún problema al respecto.

Cuatro pautas imprescindibles a seguir siempre para no tener problemas con la correa de distribución de nuestro vehículo:

  1. Saber qué tipo de distribución tiene nuestro vehículo: como ya sabes, no todos los vehículos tienen el mismo sistema de distribución ni todos requieren de la misma atención ni mantenimiento. Infórmate del sistema que tu vehículo tiene instalado para actuar en consecuencia.
  2. Consultar el manual y las recomendaciones del fabricante de nuestro vehículo: no podemos decir que haya un tiempo y una fecha de caducidad exacta para cambiar la correa de distribución ya que no existe límite preciso establecido. Lo que sí podemos decir es que cada marca o fabricante tiene estipulados un número de kilómetros aproximados entre los que debemos realizar el cambio de la correa. La experiencia y los ensayos realizados por los fabricantes avalan estos datos y debemos tenerlos muy en cuenta.
  3. Cambiar la correa entre los 100.000 y 120.000 kilómetros recorridos: cada fabricante especifica unos datos que pueden variar de este intervalo. En todo caso, por seguridad no debemos exceder esta limitación e incluso se recomienda su sustitución cinco o diez mil kilómetros antes de lo estipulado por la marca o fabricante de nuestro vehículo.
  4. En casos de uso intensivo, revisar la correa y cambiarla cada cinco años: en caso de uso intensivo de nuestro vehículo, aunque no se haya llegado a los kilómetros recomendados por el fabricante, se aconseja la revisión y el cambio de la correa cada cinco años debido al desgaste que su uso y paso del tiempo provoca.

¿Qué ocurre cuando la correa de distribución de nuestro vehículo se rompe y qué consecuencias tiene?

Cuando la correa de distribución de nuestro vehículo se desgasta y se rompe lo que sucede es que la sincronización del motor desaparece produciéndose su parada. Como ya sabemos, en la mayoría de los casos esto provoca daños irreversibles o de difícil y costosa solución. Los pistones golpean las válvulas, el árbol de levas se tuerce, las bielas se doblan y el vehículo queda gravemente dañado.

La prevención y el mantenimiento la mejor solución

El coste que puede provocar la rotura de la correa de distribución es mucho mayor que el de su sustitución y más si los daños provocados ya no tienen solución. Debido a esto, es necesario tener muy en cuenta todo lo que aquí te contamos y llevar un preciso mantenimiento y revisión periódica de la correa de distribución de nuestro coche para evitar su rotura.

By | 2016-12-28T20:29:55+00:00 diciembre 30th, 2016|Información interesante|0 Comments

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